TAE habitual de cada producto
- Préstamo personal: TAE habitual entre aproximadamente el 6% y el 12%, según entidad, importe, plazo y perfil crediticio del solicitante.
- Tarjeta de crédito con pago aplazado o revolving: TAE que con frecuencia se sitúa entre el 20% y el 26%, especialmente en modalidad revolving, donde los intereses se capitalizan mes a mes.
Estos rangos son orientativos y varían con el tiempo y entre entidades: antes de decidir, pide siempre la TAE exacta que te ofrecen a ti, no una cifra general de mercado.
Cuándo conviene cada opción
El préstamo personal es más adecuado para gastos puntuales de importe elevado: reformar la vivienda, comprar un vehículo o refinanciar deudas más caras, porque su cuota y plazo son fijos desde el principio y el coste total es predecible.
La tarjeta de crédito tiene sentido para gastos pequeños y a corto plazo que puedas liquidar en el mismo mes, aprovechando el periodo sin intereses. En modalidad de pago aplazado o revolving, el coste se dispara si mantienes saldo pendiente durante meses.
Ejemplo de cálculo: 3.000 € a devolver en 24 meses
Para ilustrar la diferencia con números reales, así queda financiar 3.000 € en 24 cuotas mensuales iguales, calculado con la fórmula estándar de amortización de préstamos (cuota constante) sobre la TAE indicada:
| Producto | TAE | Cuota mensual | Total pagado | Intereses totales |
|---|---|---|---|---|
| Préstamo personal | 6,5% | 133,39 € | 3.201,28 € | 201,28 € |
| Tarjeta revolving | 24% | 155,20 € | 3.724,75 € | 724,75 € |
Impacto en tu historial crediticio
Ambos productos quedan registrados en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) y pueden aparecer en ficheros privados de morosidad como ASNEF si hay impagos. Mantener un saldo de tarjeta cerca del límite disponible de forma constante puede afectar a tu capacidad de acceder a crédito futuro, incluso sin llegar a impagar. Un préstamo personal con cuotas que se van reduciendo suele reflejar mejor la evolución de tu deuda que un saldo revolvente que apenas baja.
Documentación habitual para solicitar cada producto
- DNI o NIE en vigor.
- Últimas nóminas o justificante de ingresos (autónomos: últimas declaraciones trimestrales).
- Extracto bancario reciente, en algunos casos.
- Para préstamos de mayor importe, es posible que soliciten un aval o garantía adicional.